En su composición podemos encontrar casi un 60% de agua, azúcares, proteínas, lípidos y ceniza.
Vitamina B1, regula el sistema nervioso.
Vitamina B2, necesaria para la piel, para la vista ...
Vitamina B5 (en gran cantidad), sistema nervioso, inmunitario ...
Vitamina B6
Vitaminas B8, E y PP, y ácido fólico.
Tiene, además, antibióticos, gammaglobulina, albúminas, y aminoácidos (arginina, valina, lisina, metionina, prolina, serina, glicina, etc.). Además minerales como hierro, oro, calcio, cobalto, silicio, magnesio, manganeso, níquel, plata, azufre, cromo y cinc.
Entre sus propiedades más reconocidas:
Es energética y estimulante del sistema nervioso.
Mejora la oxigenación cerebral.
Regulariza los trastornos digestivos.
Aumenta la resistencia al frío y la fatiga.
Aumenta el contenido de hemoglobina, leucocitos y glóbulos rojos en la sangre.
Retarda el proceso de envejecimiento de la piel y mejora su hidratación y elasticidad.
Aumenta la vitalidad, la longevidad.
Estimula el sistema inmunitario haciendo más rápida la proliferación de linfocitos.
Debido a que se deteriora rápidamente, debe ser conservada a bajas temperaturas de entre 0 y -2 grados centígrados y en recipientes opacos que impidan el paso de la luz.
TRUCO
Si el sol te ha dejado como legado una piel seca y con escamitas, aplica una fina capa de miel líquida sobre la zona, dos veces a la semana. Deja que actúe durante un cuarto de hora y enjuaga con agua fresca a continuación. |